Caótica donde las haya, la capital egipcia ofrece multitud de puntos que merecen la pena, y mucho, visitar. Al margen de las archiconocidas pirámides de Giza, hay muchos rincones interesantes que explorar. Tomar el pulso a la ciudad callejeando por su jungla urbana, ya sea en taxi, ya sea andado es toda una aventura, a ratos, agotadora. Un par de días seguramente sean insuficientes, aunque si no se dispone de más tiempo (como fue mi caso), por lo menos, hay varios puntos que no hay que dejar de visitar.