Las islas del Golfo Sarónico en Grecia son muy conocidas y visitadas por los turistas. Una de las más llamativas es Hidra, cada año cientos de personas se acercan hasta aquí para disfrutar del sol, el mar y la gastronomía griegas, pero esta pequeña isla tiene muchos más encantos, por ejemplo, la tranquilidad. Eso ha hecho que Hidra se convierta en un destino fantástico para los artistas, los escritores e incluso los amantes de la moda. Se puede decir que se ha convertido en un destino "chic". El principal problema que tiene esto es que en temporada alta los precios son muy caros tanto para dormir como para comer o beber, sin embargo, si nos acercamos a esta isla en temporada baja los precios son moderados. Lo que más llama la atención de Hidra es que es uno de los poquísimos lugares en los que está prohibido el transporte a motor, los únicos que podemos ver son los sanitarios y los de la construcción. Aquí sólo se puede ir de un lugar a otro de dos modos, o con el coche de San Fernando, un ratito a pie y otro caminando, o en burro. Hay cientos de estos animales por toda la isla y eso le da un toque especial al lugar, eso sí, también le da un olor característico al que hay que acostumbrarse. Hidra no es una isla que destaque por sus playas, más bien todo lo contrario, hay muy pocas y las que hay son de guijarros. Es más una isla para pasear y para disfrutar de la montaña, ya que posee el monte más alto del Golfo Sarónico, el monte Eros. No es muy grande pero por lo menos se puede hacer senderismo que algo es algo. Qué más cosas podemos hacer, disfrutar con los dos pueblecitos que hay, Hidra y Vlyhos o ver dos monasterios totalmente diferentes pero con un gran encanto.