Atenas es uno de los lugares más completos de todo el mundo. Aquí no sólo vamos a poder encontrar miles de monumentos que nos ayudan a conocer nuestra historia sino que también vamos a poder disfrutar de una ciudad moderna y llena de servicios. En este plan de viaje he hecho una ruta de cuatro días para poder conocer la ciudad a fondo, pero si podemos pasar más días mejor, tranquilos que hay demasiados rincones como para aburrirnos. Casi no hace falta decirlo pero bueno, en Atenas lo primero que hay que ver y a fondo, es la Acrópolis. En este recinto vamos a poder conocer cómo era la Grecia clásica y vamos a poder disfrutar de maravillas como el Partenón o el Erecteion. Además, la Acrópolis posee un museo totalmente nuevo que no tiene desperdicio. Además de la Acrópolis hay otros muchos monumentos de la antigüedad que tienen una visita obligada, como son el ágora antigua, el estadio panatenaico, los teatros de Herodes Ático o Hefesto o el Arco de Adriano. Si lo que nos gusta además de ver monumentos es pasear Atenas también es un lugar idóneo. Está rodeada de montañas desde las que vamos a poder disfrutar de unas vistas maravillosas. Las más conocidas la colina de Filopapo y por supuesto el Monte Licabeto, hasta donde se puede subir también en funicular. Atenas también cuenta con numerosos museos como el judío, el de arte islámico, el de frissiras o por supuesto el museo histórico nacional, donde vamos a poder ver restos de la Atenas antigua y donde vamos a poder conocer mucho mejor la historia. Además, desde el año 2004, momento en el que se celebraron los Juegos Olímpicos, Atenas cuenta también con unas infraestructuras renovadísimas y con edificios modernos e impresionantes como el nuevo estadio olímpico. Sin duda es un lugar en el que podemos encontrar de todo y donde también vamos a poder disfrutar de una gastronomía espectacular y de gran ambiente, sobre todo en la época estival. Aunque particularmente yo prefiero ir en cualquier otra época porque no me gustan las aglomeraciones.