La Antigua Guatemala es un sitio lindísimo, preservado en su aspecto colonial por leyes muy estrictas, las casas son bajas, pintadas de amarillo, rojo o azul, tienen que tener un solo piso, aunque algunas antes de la legislación lograron tener dos. El día empezaría con una visita al Parque Central para impregnarse del ambiente de la ciudad, luego subir al Cerro de la Cruz para la vista, almorzar unas pupusas por la estación de buses, seguir con una visita a los volcanes, y cenar unos ricos nachos en Monoloco.