Al final pude sacar un huequecito para visitar la capital de España. Fui con unos amigos, y la verdad es que merece la pena, aunque comparada con otras capitales europeas pueda quedar un poco desamparada, simplemente por ver el museo del Prado merece la pena visitarla. Como mi objetivo era sobre todo este museo, me hospedé en el Hotel NH Nacional muy cercano de ahí, que cubría todas mis necesidades de sobra. Además cerca se encontraba el Barrio de las letras, donde se podía comer muy bien degustando los típicos bares de tapas, de los cuales destacaría la cervecería cervantes.