Córdoba es una ciudad magnífica para pasar un fin de semana. Puedes perderte por cualquier lugar del casco histórico para disfrutar de algunos de los minumentos con más historia de nuestro país y puedes aprovechar para tapear, probar alguna de las delicias gastronómicas de la zona (como el salmorejo). Aunque puedes ver casi todo en un día ya que la ciudad no es especialmente grande, lo más recomendable es visitar, por ejemplo, la Mezquita y el Alcázar el sábado y, el domingo, darse un pase en coche hasta Medina Azahara. Entre medias, unas tapas, una buena cena...