Crecí soñando con Sissí la emperatriz. No entendía por qué no podía ser feliz, con esos jardines, esos paisajes, con un príncipe a su lado. Pasa el tiempo y comprendo que la felicidad y poseer jardines no tienen relación. Si yo pudiera congelar un momento sería el del paseo que nunca fue, sobre el césped de Shonbrunn al que n...