La ciudad en sí no es nada del otro mundo, salvo que sirve de punto de salida para los ferrys que van a la isla de Fraser (Fraser Island). Sin embargo, sí hay cosas que hacer como avistar las ballenas o dar un paseo por puerto y su centro.
El recorrido en el ferry hasta encontrar a las ballenas se hace un poco largo, pero definitivamente merece la pena cuando a pocos metros, si no centímetros, puedes ver cómo saltan, nadan e incluso hacen ejercicios con las aletas. Impresionante v...