Nunca creí que iba a estar ahí, pero estuve. Pasear por las calles de la favela de A Rosinha es mucho más seguro de lo que uno se imagina. Al menos, yendo acompañado. Es muy importante respetar las reglas: no hacer fotos salvo donde te diga...leer más
Nunca pensé que estaría comiendo en una favela. Y menos, que sería una de las mejores comidas que he tomado últimamente. Un lugar impresionante en pleno corazón de la favela. La experiencia más sorprendente de mi vida, sin duda.