Uno de los barrios con más encanto de Buenos Aires. Aún conserva un aire a pasado que engancha al visitante. Da gusto pasear por sus empedradas calles y dejarse atrapar por un rato entre su historia.
Esta plaza, famosa por su ocio nocturno, es la desembocadura de la calle Honduras. Todos los domingos por la mañana tiene lugar en ella un pequeño mercadillo dedicado principalmente al trabajo del cuero, la bisutería y la lana. A pesar de lo...leer más