El edificio con más solera de Nueva York ofrece unas preciosas vistas desde arriba, siempre que consigas esquivar a los cientos de turistas como tú que por allí se encuentran. Aunque mola, yo recomiendo más el Rockefeller Center.
En una ciudad en la que prisa marca el ritmo de la vida, hay un rincón en el que te puedes proteger del ruído, de los problemas, de los atascos y hasta olvidarte del paso del tiempo.Tumbada en la hierba, contemplando el atardecer, el rojo...leer más