El Wok más delicioso que he podido probar en la vida, en pleno centro de Amsterdam. Llegas, eliges el tipo de fideos que quieres, y qué quieres ponerles y te lo preparan al momento.
Símplemente exquisito, lo mejor es ir con varios amigos y pedir cosas distintas, después podréis ir probando para cuando vayáis a repetir (que lo haréis).
Puedes pedir para comer allí o para llevar. Las mesas son más bien pequeñas, y lo mejor es llevárse el paquetito con la comida a alguno de los muchísimos lugares preciosos de esta increíble ciudad.
Yo tuve la suerte de conocerlo en un interrail, y comer mi Wok en una placita preciosa, en un banco sentado con mis amigos, un día soleado con aire fresco, y probablemente fue una de las mejores experiencias del viaje.