Desde Stadshuset, que es el edificio del ayuntamiento de la ciudad de Estocolmo, construida sobre las ruinas del famoso granero Eldkvarn, que se quemó trágicamente a finales del siglo XIX, tenemos la vista más linda a la ciudad, y lo mejor es que no llega mucha gente a compartirla con nosotros.
Los colores de los edificios son cálidos, a pesar de los 5 grados por debajo de cero que hay fuera, tenemos en frente de nosotros las colinas de Sodermalm, con una puesta de sol que las ilumina y una tremenda vista hacia Gamla Stan, la mini isla que era el corazón medieval de Estocolmo, cuando se fundó en el año 1252.
En frente de Gamla Stan está una isla más pequeña todavía, que se llama Riddarholmen, y sus casas amarillas y blancas, sobre las aguas del río Riddarfjarden, justo en el punto donde se convierte en mar.
Los jardines del ayuntamiento son agradables porque hay esta gran explanada sobre el río para ver la vista, con banderas suecas y esculturas. Está muy bonito de noche también.
Del otro lado, en la colina de Sodermalm, vemos unas casitas de madera que siguen ahí en medio de los edificios altos.