El Hotel Venetian Macao es uno de los más grandes del mundo y su casino uno de los que más dinero mueven de la ciudad. Cuando estuve allí me sorprendió gratamente, ya desde el principio, impresiona ver que, tanto en los jardines, como en los interiores del hotel, hay canales con góndolas y, es más, los gondoleros que cantan en italiano porque muchos de ellos son realmente de Italia.
Los interiores del complejo son impresionantes, calles comerciales enteras cuyos techos emulan cielos despejados o cúpulas de palacios y catedrales, las paredes que parecen edificaciones sacadas de la Venecia más enigmática y todo tipo de tiendas restaurantes y espectáculos se esconden entre ellas.
Lo malo es que está un poco alejado del centro, pero, aunque no os hospedéis allí, se puede visitar y, en mi opinión, merece la pena perderse unas horas por allí.