Sencilla distinción de finales de siglo XI
Soy de enamorarme fácil: Son varios los pueblos a donde ansío irme a vivir. En cuanto a Mallorca, mi enamoramiento tuvo hitos: El primer golpe al corazón fue en Valldemossa. El pueblo, el primero de la Serra Tramuntana según vengas de Palma, está enmarcado por verdes terrazas de cultivo y destila una sencilla distinción de finales de siglo XIX.
Sus calles sombreadas por enormes plátanos son una delicia para pasear, curiosear entre antigüedades, y comprar algún recuerdo autóctono de las Baleares. Es casi obligado probar las ensaimadas, los pasteles dulces típicos de Mallorca, y cambiar los zapatos que estás usando por unas menorquinas de cuero crudo. Sin embargo, aunque no comas ni compres nada, hay dos cosas de Valldemossa que uno se lleva consigo. Son para siempre e imborrables: Una, la imagen de la torre verde-turquesa de La Cartuja (vista desde los jardines del ex monasterio de monjes cartujos y entre las camelias y frutales en flor es de lo más bonito que vi en mi vida). La otra, la romántica y secreta historia de amor que entre sus muros vivieron George Sand y Chopin.
Visita imprescindible
Situado a 17 kilómetros de Palma de Mallorca, Valldemossa es una de las visitas imprescindibles en la isla y que nos llamará mucho la atención; pues además del bonito entorno del pueblo, rodeado de altas montañas de la Tramuntana y del bosque de pinos, Valldemossa conserva todo su espíritu en las estrechas calles empedradas.
La luz especial de este pueblo atrajo a multitud de artistas y pintores, como Chopin, Rubén Dario, Jose L. Borges, etc. Si ellos pasaron largas temporadas aquí, sería por algo.
Recomiendo pasear por todo el centro histórico, que al ser pequeño no nos llevará más de una o dos horas, viendo los portales repletos de plantas, las calles también llenas de plantas, y plazas tan coquetas como la de la iglesia o el mirador de Miranda des LLedoners.
También podemos visitar la casa natal de Santa Catalina Thomàs, considerada la santa más venerada de Mallorca y conocida como la Beateta.
Un pueblo que hay que visitar, y aunque hay muchos turistas, al apartarse un poco de la calle principal (Vía de Blanquerna) ya estaremos casi solos.
Oficina de turismo: http://www.valldemossa.es/omunicipal/turisme.es.html
Jardines
Adentrándonos un poco por el pueblo de Valdemossa hay un edificio de interés cultural, que ahora mismo no recuerdo cual era, algo sobre los reyes de allí de la época del pueblo, al lado de el, encontrábamos este bonito jardín que se podía atravesar por unos caminitos de dentro .
Un bonito pueblo, a un ratito largo de lo que es el centro de palma, rodeado de un paisaje rural, de visita obligada. Las casas, los bollos de patata, las vistas y el ambiente en general hacen que sea un pueblo digno de enamorar a cualquiera.
Es precioso
Valldemossa es un precioso pueblo de Mallorca de visita obligada si estás en la isla.
Es como un cuento, con casitas de muñecas, cada una con flores en las fachadas, con coquetas cafeterías, panaderías y tiendecitas, donde te da la sensación de que el tiempo se ha detenido desde hace muchos años. Es precioso. Su cultura no tiene desperdicio, y sus buenísimas cocas de patata y horchatas de almendra tampoco! Ven a conocerlo!
La otra Mallorca
Mallorca, espectacular sus playas, calas y gente, pero hay que destacar que a pesar de las playas y el sol hay pequeños pueblos que son muy grandes. Este es el caso de Valldemossa situado en la parte oeste de la isla, en la sierra de tramuntana. Este pueblo es muy famoso por conservar su arquitectura y es conocido porque Chopin paso aquí un tiempo componiendo sus obras. Os recomiendo este precioso pueblo con esas preciosas calles y vistas y su gastronomía como la coca de patata, las ensaimadas y la sobrada. Os encantará.
Precioso
Lo recomiendo, ideal para darte un paseo con la pareja o la familia.
Si quieres pasar un día diferente y tranquilo este es tu sitio.
Espectacular pueblo en la sierra de tramuntana
Destaca por sus calles, monumentos como la cartuja, y por sus cocas de patatas, pero ojo, solo las de CAN MOLINAS las otras no son las originales y no estan tan buenas.
Perderte por sus calles viendo las casas antiguas es sinonimo
De disfrutar de un agradable paseo.