Declarada Patrimonio de la Humanidad al igual que Baeza, Úbeda es bastante más grande que su vecina, de la que dista sólo 6 kilómetros. Si bien el casco antiguo en torno a la plaza de Vázquez de Molina, donde brillan la Colegiata de Santa María, el Palacio del Marqués de Mancera y la bella iglesia del Salvador es admirable, me hubiera quedado con gusto a poco de no ser por mi alma vagabunda, que me llevó a deambular sin rumbo durante horas. Úbeda guarda muchísimos tesoros dispersos por la ciudad y llama la atención la falta de información para el viajero que hay en sus calles. O sea que lo mejor, para orientarse, es llegar a la Redonda de Miradores, desde donde Úbeda balconea sobre un mar de olivos, y desde allí, imaginando que se está en la proa de una gran nave, caminar y caminar adentrándose en la ciudad. Yo seguí un curso confuso, descubriendo rincones maravillosos. Curioseé en anticuarios, visité un par de museos, y llegué hasta la Puerta del Losal, uno de los antiguos accesos a la ciudad y entrada al popular barrio de San Millán. Desde allí bajé por la muy pintoresca calle de Valencia, donde todavía se pueden ver a los artesanos ceramistas trabajando en sus tiendas.
Una de las más gratas sorpresas que me llevé en mi ruta andaluza fue el descubrimiento de Úbeda. No tenía la fortuna de conocerlo y, la verdad, me alegro un montón de haberlo hecho. No sólo porque se trata de una ciudad con una gran historia a sus espaldas sino porque, a día de hoy, es un lugar ideal para el turista.
Y lo es porque hay muchas cosas para ver, lugares para pasear y, además, estupendos lugares para disfrutar de la gastronomía local.
En Úbeda todo respira arte. Está lleno de monumentos, iglesias, plazas, calles... Lo mejor que puedes hacer es dejarte llevar, pasear e ir descubriendo, a cada esquina, los encantos que esta fantástica ciudad tiene para ofrecerte.
Importante ciudad romana y capital árabe, con un riquísimo patrimonio monumental del siglo XVI en el que destacan palacios como los de Dávalos, Mencera, el Regidor o las Cadenas.
Entre los edificios religiosos vale la pena que te detengas en la capilla del Salvador, la de la Trinidad o el convento de Santa Clara.
No olvides visitar alguno de los alfares, en los que se produce una bonita cerámica de tonos verdes.
Casas rurales Úbeda:
Http://www.Toprural.Com/andalucia/jaen/casas-rurales-ubeda_rm-es-23092.htm
Nicolas Jimenez
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