Un verdadero queso gruyer
Por lo poco conocidos que hasta el momento han sido, al menos para los que no somos de Cuenca, os puedo recomendar hacer una visita a los túneles de Alfonso VIII, así llamados por tener su acceso principal en dicha calle, justo enfrente de la Casa del Corregidor y del Palacio de los Clemente Aróstegui.
Constituyen un laberíntico entramado de pasadizos, galerías y bodegas de varios kilómetros de longitud que a través de los siglos han ido excavando los conquenses en el subsuelo de la ciudad convirtiéndola en un verdadero queso gruyer. Fueron construidos con diferentes finalidades: desde bodegas para la conservación de vinos y alimentos, hasta rutas de comunicación entre edificios, vías de escape en caso de huidas precipitadas y, durante la guerra civil de 1936-1939, se utilizaron como improvisados refugios antiaéreos. En la actualidad están prácticamente en desuso y solamente un pequeño tramo se ha acondicionado para realizar una visita turística a lo que fue uno de esos refugios y en el que podemos ver los muros de protección de las entradas en caso de bombardeos, las troneras defensivas frente a las puertas de acceso, un pequeño aljibe para el suministro de agua o las obras para la instalación de una precaria enfermería.
Cuando salgo, el sol me deslumbra pero es agradable estar de nuevo al aire libre y contemplar la belleza de la calle de Alfonso VIII en este tramo. Por lo curioso merece la pena visitarlo. Además, no nos llevará mucho tiempo.
¡La desconocida Cuenca subterránea!
Desde Noviembre del 2010 Cuenca cuenta con un nuevo atractivo turístico: la apertura al público de uno de los túneles que sirvieron durante la Guerra Civil como refugio para la población.
Antes de la guerra, estos túneles y galerías eran utilizados por sus propietarios como almacén, aunque después fueron expropiados por el ayuntamiento para su uso público durante la guerra. Actualmente está en proyecto la apertura de varias galerías y túneles repartidos por la ciudad.
La visita se inicia en la misma calle Alfonso VIII y es gratuita.
Visita obligada en cuenca
Para aquellos que hayan tenido la gran suerte de oir de boca de sus abuelos o bisabuelos historias de la guerra y como se refugiaban de los aviones nacionales en los refugios, y para aquellos a los que les guste la historia reciente y no tan reciente de España, visita muy interesante.
La guía te pone en perfecta situación haciendo un rápido y agradable repaso de la historia de Cuenca desde el S. XVI hasta nuestros días. Precio visita: 3,00€. Muy recomendable.