La Tribune Tower, junto con el...
La Tribune Tower, junto con el Wrigley Building, guarda los flancos de la avenida más famosa de Chicago justo al principio de su recorrido. Ambos son dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad y, aunque hayan quedado empequeñecidos por los rascacielos que han ido surgiendo alrededor, siguen siendo codiciados por los objetivos de las cámaras de los turistas.
En el caso del edificio que nos ocupa, tiene una jugosa historia a su alrededor, ya que surgió a principios de los años 20 como fruto de un concurso financiado por el principal periódico de la ciudad, el Chicago Tribune que atrajo arquitectos de todas partes, algunos de ellos de fama mundial. El diseño que resultó ganador no sabemos si era el mejor, pero sí que dejó huella, a la par que generó un intenso debate a nivel de opinión pública.
En cualquier caso, la Tribune Tower es un edificio de estilo neo-gótico, muy ornamentado y bastante pretencioso. En su momento debia resultar bastante anacrónico en plena emergencia del funcionalismo arquitectónico, que tenía en Chicago una de sus plazas fuertes, pero ahora se agradecen esos detalles inútiles, que le dan un aire medio fantástico, más propio de Nueva York y de las pelis de Batman, que de la arquitectura propia de la ciudad.
Lo que más llama la atención es que antes de la construcción, los propietarios se agenciaron trozos de monumentos de todo el mundo y los incorporaron a los muros del edificio. En consecuencia, uno va paseando y encuentra que algunos trozos provienen del Vaticano o de la Gran Muralla China. No se trata de un típico expolio de magnates americanos, sino que son sólo, en su mayoría, trozos de piedra sin valor artístico. A mi mujer le hizo gracia, por ejemplo, encontrar una piedra de las murallas de Cartagena de Indias...
He oído mencionar que la NASA donó en su momento un fragmento de piedra lunar para que se incorporara al edificio. No puedo confirmarlo, porque no lo he visto, pero es muy posible. En cualquier caso, junto a su valor estético y emblemático, la torre tiene un interés lúdico de ir identificando aquí y allá lugares de la geografía mundial.
El acceso está restringido al lobby, ya que el edificio sigue albergando las oficinas del Chicago Tribune, pero vale la pena visitarlo ya que está a la altura del edificio en materia de decoración: Artesonados góticos, paneles de madera, gigantescas puertas de roble... En suma, de inexcusable visita estando en la ciudad.