San Francisco es una ciudad llena de colinas, por lo que la mejor manera de moverse son los cable cars, unos tranvías que son arrastrados por un cable que va bajo tierra y al que se enganchan. El precio del billete sencillo es de 5 dólares, pero con la tarjeta de transporte que se puede comprar diaria, de tres dias, de siete o mensual, se puede montar ilimitadamente en todos los transportes, incluidos estos históricos tranvías.
Pedroja
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