Al mirar la vega del Duero desde la Colegiata de Santa María la Mayor, una joya del románico zamorano comenzada a construir en el 1100, o desde los restos del Alcázar, uno entiende que Toro haya sido un lugar habitado desde épocas celtibéricas. Lo que se ve es impresionante. Agua, horizonte y tierras entran en una sola mirada. Toro ha sido reino independiente, sede de la corte de Castilla y España, importante centro de órdenes militares y religiosas, morada de judíos y árabes. Tanta historia diversa vive en armonía asomada a sus calles. La puerta de la Corredera o la del Postigo -restos de la segunda muralla- son el acceso a un mundo de preciosas piedras blasonadas, profanas y benditas, muchas de ellas magníficas muestras del románico mudéjar. Las calles principales suben suavemente hasta la Torre del Reloj, un bello monumento del siglo XVIII extrañamente engarzado en la antigua muralla del siglo XI. Luego, en su andar hacia La Colegiata, confluyen en la porticada Plaza Mayor. Uno podría detenerse allí, tan animada y bonita es, pero, a izquierda y derecha los nombres de las callejuelas llaman la atención: Odreros, de los Bollos, de Abrazamozas... Irse por cualquiera de ellas promete sorpresas; una plaza de toros antiquísima, iglesias, palacios, conventos, antiguos hospitales y casas hidalgas conviven con la adorable cotidianeidad de la vívida villa, que gracias al renacimiento de su vino ha vuelto a florecer.
Animada localidad con una larga historia, que conserva restos del castillo y las murallas, casonas, palacios, antiguos hospitales y un teatro isabelino. Destaca especialmente por la importancia de sus edificios religiosos como el monasterio de Santa Clara, con sus pinturas murales y Sancti Espiritus, con una preciosa cúpula morisca. Pero sobre todo no te vayas sin visitar la colegiata de Santa María, que alberga una gran riqueza como el desconcertante cuadro de la Virgen de la Mosca, y alguna sorpresa como la antigua portada policromada, hoy incluida en el interior del edificio, misteriosa y de gran belleza.
Casas rurales Toro :
Http://www.Toprural.Com/castilla-y-leon/zamora/casas-rurales-toro_rm-es-49219.htm
Esta coqueta ciudad zamorana es a veces incluso más nombrada y conocida que la propia capital. Rodeada de viñedos que dan un vino cada vez de mejor calidad, es un pueblo que ha crecido a orillas del Río Duero, camino ya de tierras portuguesas. Desde el Mirador de La Colegiata de Toro se puede admirar toda la belleza del gran meandro que forma este río a la vera de Toro.
No conviene dejar de probar la gastronomía local en cualquiera de los bares del pueblo, sobre todo los embutidos, champis, gambas y demás.