Desde la terraza del palacio El-Badi de Marrakech, situado al lado de la place des Ferblantiers, al sureste de la medina, hay unas magníficas vistas de esta fascinante ciudad marroquí.
Desde aquí se divisan numerosos minaretes de mezquitas, los tejados de las casas, el característico mar de antenas parabólicas de las ciudades marroquíes y los impresionantes nidos de cigüeñas que hay sobre los muros de este palacio, un espectáculo que merece ser fotografiado.