Para mí fue una visita que me cautivó, seguro que hay lugares muy interesantes pero yo recomiendo visitar este Templo. Está dentro del mar y sólo se puede acceder a él cuando baja la maréa.
Situado a unos 20 kilometros de la capital Densapar, es un templo muy visitado por la estectacularidad del mar rompiendo contra las rocas que soportan el templo. Al parecer según nos contó el guía, los Japoneses les hicieron un préstamo para poder rehabilitarlo porque parte de las rocas se habían desprendido con el consiguiente riesgo de caer el templo.
Para los balineses este templo tiene mucha importancia puesto que es una zona protegida de los espiritus malignos por unas serpientes sagradas. Dicen que en las rocas existe una serpiente que protege el templo.
Las vistas y el atardecer desde allí son espectaculares.
Aunque todos los atardeceres suelen ser espectaculares en la isla de Bali, el atardecer en el Templo de Tanah Lot destaca sobre los demás, quizás por la ubicación y la figura recortada del templo a contraluz. Este templo fué construido por los holandeses y el acceso al interior solo está permitido para los nativos, dependiendo de la marea, queda totalmente rodeado por el mar. Aunque Bali cada vez más está "invadida" por el turismo, hay rincones que no pierden su encanto y este es uno de ellos.
Este es uno de los templos más visitados de Bali, ya que es bastante espectacular debido a que se encuentra situado en un saliente de roca que según la marea se llena de agua y además porque a cierta hora del día se puede disfrutar de una maravillosa puesta de sol. Una de las cosas que más me impacto fue que cuando empezó a oscurecer, de repente empezaron a salir de una cueva miles y miles de murcielagos todos de una vez y formaban una especie de ola que se movía de una vez.
Es extraño admitir que es imprescindible la visita a este espectáculo: el atardecer en Tanah Lot. Y digo extraño porque, para mi, fue el único lugar de la isla en el que pude sentir el agobio de visitantes. En otros sitios, como en la playa de Jimbaran, se disfuta de un atardecer balinés más sosegado. Sin embargo, no me perdería un atardecer en Tanah Lot ni por todo el turismo de masas del mundo.
