Fes todavía mantiene el encanto de capital del mundo musulmán de antaño. Rabat y
Casablanca son 2 ciudades con parecido europeo. Así que puestos a visitar una ciudad
grande en Marruecos esta es la opción mas "marroquí" que tenemos.
Entrando por la puerta de Bab Boujeloud a la ciudad amurallada y perdiéndose por
entre sus callejones te trasladarás automáticamente unos cientos de años atrás. Entras
a alguna tienda que otra y visitas los famosos telares de Fés, hoy en día todavía salidos
desde las entrañas de este barrio milenario.
Pero además Fés ofrece un poco de todo para el visitante, además con el olor inconfundible
del mundo árabe más tradicional. Artesanías, comidas tradicionales y productos únicos
de Marruecos se pueden encontrar a un precio buenísimo por todos lados.