Swayambhunath es un auténtico privilegio para la vista. Esta ubicado justo en la cima de una colina desde la que se divisa gran parte del Valle de Kathmandú. Para acceder al complejo hay dos formas bien distintas. La primera opción es subir los 365 escalones pronunciadísimos, y nada aptos para cardíacos. Se supone que los penitentes y los peregrinos suben por aquí. Pero lo más fácil y agradable es el acceso de los turistas, que está lleno de pequeños puestos de artesanía.
Según nos contó el guía, en Swayambhunath se encuentran edificios construidos con los tres tipos de arquitectura tradicional nepalí. El más popular es la estupa de Swayambhunath, también denominada el Templo de los Monos. Es un lugar precioso y un icono de la cultura de Nepal, inconfundible por los ojos pintados de Buda.
Si te olvidas de los turistas, Swayambhunath también tiene su lado místico. Es el segundo lugar más sagrado para los budistas nepalíes, sólo superado por Bodnath. Allí podréis encontrar una gran variedad de santuarios y templos, incluyendo un monasterio tibetano, un museo y una biblioteca.
En definitiva, un lugar muy agradable para pasar la mañana. Lleno de vida, con unas vistas espectaculares, souvenirs y artesanías a muy buen precio. Y por supuesto mucha espiritualidad. Muy recomendable.
Los ojos de Buda nos contemplan desde lo alto de las stupas como se puede observar en las fotos, Swayambunath es el templo budista más popular de Nepal y es también conocido como Templo de los Monos, CUIDADO!!! Hay que tener cuidado con ellos son un poco ladronzuelos. Hay unas vistas preciosas del Valle de Kathmandú.