Durante esa tarde, estuvimos más de una hora esperando para ver si se levantaban, pero evidentemente estaban tan relajados que no había forma, sólo nos pasó al lado uno de los dos leones macho, que cambiaba de posición para volver a tumbarse. Empezaba a anochecer y teníamos que abandonar el parque, cierran sobre las 18:30, seguro que nada más irnos se levantaron...