La Sierra de Gredos es imposible de separar de mi infancia. No sé donde empieza una y acaba la otra. Pero fueron unos cuantos veranos pasados en las Cinco Villas, alquilando casitas en San Esteban del Valle y con visitas frecuentes a Mombeltrán (a ver el cine) a Santa Cruz del Valle que tenía unas fiestas bien chulas, a Cuevas del Valle donde participábamos en las carreras e íbamos a la piscina municipal y a Villarejo del Valle que estaba solo a un par de km, adonde íbamos de un paseo para disfrutar del agua más fría de la zona en su poza natural.
¡Las veces que habré subido a la Laguna Grande y también a la pequeña Laguna Esmeralda (el agua más fría en la que he me he bañado en toda mi vida). Y qué bien me sabía el café del refugio de la Laguna, especialmente si pensaba que ese café lo había transportado aquel burrito que nos adelantaba en la subida, por la montaña.
Los Galayos, El Pico del Moro Almanzor, Las 5 Lagunas. Aún me debo varias visitas a las zonas más altas de la SIerra de Gredos. Pero creo que esa ya las haré cuando mis hijas sean algo más mayores.
En medio de la meseta castellana, se alza una isla: la Sierra de Gredos. Sus picos se elevan de repente en medio de la planicie y transforman el paisaje llano y escaso, en crestas frondosas. Y allí multitud de pueblos a la ribera del Tormes, todavía serenos, de piedra, donde se puede descansar, sin ajetreos. Senderos, buen comer y buen dormir... porque no es difícil encontrar hermosas casas rurales, alojamientos que no desmerecen el paisaje.
Merece una visita esta Sierra.
La visita que hicimos a la Sierra de Gredos desde Salamanca fue un día agradable que me permitió ver un ejemplo de la grandeza y extensión de las sierras del Sistema Central.
La visita es asequible para la mayor parte de los jóvenes, por no decir todos. Todo depende del ritmo y destino escogidos, pero no debería plantear mayor problema. El Almanzor es la cumbre más alta (aunque no siempre es el destino final de la visita) y mide 2590 metros. En invierno son imprescindibles crampones, buen abrigo y demás equipamiento.
Nosotros fuimos en bus desde Salamanca (casi lo más duro del día a causa de los vaivenes en las curvas y los cambios de altura). Llegamos a las 8h30 de la mañana y volvimos sobre las 18h.
Si el destino es la base del Almanzor/refugio/Laguna Grande, el recorrido se divide en dos tramos básicamente, uno ascendente hasta cubrir los dos tercios del recorrido aproximadamente, y el último tercio descendente, que es para mi el más bonito ya que tiene las mejores vistas sobre la Laguna Grande, el refugio y todo el valle en sí.
La ida hasta el refugio (nuestro destino final) tardó unas 3 horas y media incluyendo varias paradas y despistes.
Las imágenes que se pueden captar son geniales, así que recomiendo llevar cámara y trípode si se tiene. Aparte del valle, los picos y las lagunas, hay abundantes animales fáciles de ver; en nuestro caso abundaron ranas, truchas, cabras montesas y varias aves rapaces.
Como consejo personal, en primavera no olvidar buenas botas, ya que con el deshielo hay tramos que parecen secos pero cubren riachuelos subterráneos que se dejan notar en los dedos de los pies…
Mi sueño siempre fue tener una caravana y viajar. Llevar al medio de la nada todo lo necesario. La casa, con su camita y su mesa plegable, la comida y, sobre todo, buena compañía.
Así que llegamos con nuestras mochilas llenas y muchas ganas de hacer senderismo. Seguimos una ruta cualquiera, de la que en las guías te advierten de que uses buen calzado. Llevamos las cantimploras llenas y nos paramos a fotografiar el paisaje rocoso que nos rodea.
Seguimos caminando y según pasa el día va haciendo fresco. Me paro y saco una chaqueta de la mochila. Estamos en agosto, brillan las rocas en lo alto con los últimos rayos de sol. Según vamos al camping alguien propone hacer una fogata, hacer una barbacoa campechana.
No es una buena idea, decimos los demás. Será que queremos seguir soñando con la caravana, con el senderismo, con la mochila , la rebeca para las noches que refrescan y con esa belleza natural que es el parque natural de Gredos.