El Shibuya Crossing o cruce de Shibuya es uno de esos lugares de visita obligada, de vivirlo para contarlo, de sentir cuando ruge la marabunta desde dentro.
La primera impresión es desconcertante. Luces de neón que luchan por captar tu atención. Rascacielos de diseño futurista y una marea humana que se mueve como pollos sin cabeza.
Supongo que ya sabéis que el cruce de Shibuya de Tokyo es el más transitado del mundo. Hay varios pasos de cebra que marcan la ruta. Cuando el semáforo de peatones está en rojo, comienzan los preparativos.
Te da tiempo a ver que en el otro lado se organiza una especie de salida de maratón popular. La luz verde es el pistoletazo de salida, y la acera de enfrente es la meta.
“Tú tira hacia adelante”. Y así lo hice, así atravesé el famoso cruce de Shibuya desde Hachiko hasta el Starbucks. Una vez allí subimos al primer piso del Starbucks para ver el espectáculo. Merece la pena recrearse.