Esta deslumbrante serpiente azteca de madera revestida con mosaico de piedras turquesa se encuentra en la sala 27 del Museo Británico, que está dedicada junto con la 26 a objetos antiguos de toda América.
Los expertos del museo han fechado su origen entre los siglos XV y XVI.
La serpiente es un animal muy típico de la iconografía religiosa de Mesoamérica y está asociada con algunas deidades aztecas como Quetzalcoatl, Xiuhcoatl, Mixcoatl o Coatlicue, la madre del dios azteca Huitzilopochtli. Simboliza la renovación y la transformación.
Para crear las partes rojas de la boca y las blancas de los dientes se utilizaron conchas de ostra espinosa y de caracola roja.
Esta es la pieza más importante del museo en cuanto a arte azteca se refiere.