La meláncolia de tiempos mejores
Entrar en Santes Creus es traspasar la puerta hacia una realidad que permanece oculta y que nos esforzamos por esconder: El poder de la serenidad.
Cada rincón, cada estancia, cada piedra, cada árbol nos habla de tiempos mejores cuando este lugar tenía vida, monacal, pero vida. Ahora Santes Creus esta vacío, sin personas, y nos transmite la añoranza de tiempos lejanos, quizás por eso al entrar, un fuerte viento sopla haciendo que los cipreses reverencien nuestra visita.
Uno de los tres monasterios que componen la Ruta del Císter y el único que no está habitado. La visita no es guiada, pero si quieres, puedes seguir su historia a través de un trabajado audiovisual que se expone cada 15 minutos aproximadamente. Para mi, tiene sus ventajas porque he podido disfrutar de este espacio, tremendamente espiritual, a mi ritmo. He podido escribir, he podido hacer dibujos y tomar fotos. En mi recorrido siempre he encontrado alguna persona dispuesta a atender mis dudas y darme sabias explicaciones.
No sé el tiempo que he permanecido dentro, sólo me queda el recuerdo de un bellísimo lugar cargado de historia y de arte.
El lugar cuenta con diferentes dependencias que han corrido mejor y peor suerte, a destacar el claustro y el dormitorio de los monjes. Aseguran que Santes Creus es el monasterio de la ruta que mejor reproduce el plan bernardino de construcción cisterciense. Yo, sólo puedo dar las gracias a los creadores de estas maravillas arquitectónicas y admirar su capacidad para transmitir paz y serenidad, aunque nunca sabremos si este era el objetivo real de estos lugares;) De mis rincones favoritos sin dudarlo.
Este domingo, sin nada que hacer,...
Este domingo, sin nada que hacer, nos acercamos a visitar el Monasterio de Santes Creus, en la localidad de Aiguamurcia. Había bastantes coches aparcados y nos quedamos un poco a las afueras, pero tras una breve caminata llegamos a la plaza, tras pasar dos puertas de muralla, donde había un mercadillo. La vista se anunciaba prometedora, ya que el entorno era muy bonito. Entramos en el monasterio a través de una tienda de recuerdos donde vendían las entradas, 4.50 euros por paersona y una vez dentro fuimos a nuestro aire. LA verdad es que es impresionante y está bastante bien conservado, por lo que no cuesta imaginar como fue la vida en este lugar. Mil y un detalles llamaron nuestra atención, desde los capiteles, a los arcos góticos, las tumbas, la mazmorra. LA visita nos llevó prácticamente una hora, sin prisas, además no había mucha gente ni barullo y el lugar además de bonito, fue muy relajante.
El celo por la más estricta...
El celo por la más estricta observancia de la Regla de San Benito, que rechaza todo lo superfluo, hizo nacer en el siglo XI un movimiento de renovación monástica que se posicionaba contra la riqueza y contra cierta vida refinada que habían adquirido algunos monasterios. La necesidad de recuperar la figura del monje como persona dedicada a la oración, el trabajo y la acogida de peregrinos desembocó en el nacimiento de la orden del Cister.
En Cataluña se establecieron en Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges, respondiendo a la necesidad de colonizar las tierras conquistadas a los sarracenos, despobladas y yermas, situadas en la Catalunya Nova. El monasterio de Santes Creus fue fundado en Valldaura en 1150 y no se trasladó hasta su emplazamiento actual hasta 1158. Su actividad monástico se prolongó a lo largo de siete siglos de forma ininterrumpida, hasta que en el año 1835 se produjo la exclaustración definitiva de los monjes.
El enlace de los tres monasterios a través de la conocida Ruta del Cister, creada en 1989, ha supuesto una importante inyección económico y turística para las tres comarcas (Conca de Barberà, Alt Camp y Urgell). El de Santes Creus es actualmente el único monasterio de la Ruta del Cister que no tiene vida monástica, lo que permite al visitante adentrarse de lleno en cada uno de sus rincones.
Es muy recomendable iniciar la visita visionando el audiovisual (en diversos idiomas y con pases bastante continuados), que permite al visitante conocer de manera rápida y amena parte de la historia del monasterio. Se trata de uno de los mejores audiovisuales que he tenido oportunidad de ver en este tipo de monumentos, ya que es muy interactivo y dinámico. De hecho, no es el clásico visionado de un vídeo en un pequeño auditorio, sino que se trata de realizar un pequeño paseo por algunas de las estancias más significativas del monasterio al ritmo que el audiovisual va dictando.
Posteriormente optamos por la visita guiada (ofrecida también en diversos idiomas). Aunque el recorrido es largo, las explicaciones y anécdotas contribuyen a hacerlo ameno e interesante. En cuanto al monasterio en sí, a mí me impresionó especialmente la sala dormitorio de los monjes por su grandiosidad y precisión, aunque quizás el claustro gótico mandado construir por el rey Jaume II sea su parte más espectacular.
Una vez visitado, en las cercanías está lleno de masías restaurantes en los cuales degustar uno de los platos más típicos de la zona, los "calçots".
El monasterio es una maravilla, para...
El monasterio es una maravilla, para perderse un buen rato. Pero lo que no me canso nunca de ver, donde me gusta ir una y otra vez, es al dormitorio. Esa nave tan perfecta, de estructura sencilla y majestuosa, funcional, con un aire austero y a la vez tan atrayente, como todo lo cisterciense, es un paraíso para cualquiera a quien le guste hacer fotos. Y es tan sólo una nave en un monasterio.
La gente entra, sube, da una mirada, y vuelve a bajar por donde subió, sin pararse a saborear el lugar, sin darse cuenta de la luz cambiante pero siempre fascinante del lugar. Podría pasarse uno horas haciendo fotos mientras va cambiando esa luz, en invierno, en verano... No entiendo cómo no se detiene más gente en la sala.
Es el lugar perfecto para un rodaje, de hecho ya se rodó allí alguna escena que otra de películas de corte histórico.
Santes Creus es a la vez una...
Santes Creus es a la vez una iglesia, una pequeña región y un pueblo por donde discurre el rio Gaià.
Entre sus bellezas se encuentra un apacible remanso de paz donde comer y pasar el día bajo la sombra de altos arboles a la ribera del Gaiá.
Suficientemente rodeado de todo tipo de flora y fauna, su bucólico y agreste aspecto te hacen acercarte a la naturaleza.
Otro de los conjunto monumentales...
Otro de los conjunto monumentales del Cister, en este caso acompañado de algunas construcciones con graciosos esgrafiados en las fachadas. La visita al monasterio que está abandonado, se hace sin guía lo que te permitirá disfrutar en silencio de los encantadores patios y rincones cuya historia se remonta la s. XII.
Casas rurales Tarragona:
Http://www.Toprural.Com/cataluna/casas-rurales-tarragona_bd-es-43.htm