Muy buen italiano
ojo al dato, uno de los mejores restaurantes italianos en que haya comido jamás incluidos los de Italia. De hecho, creo que... el mejor!.
No nos podíamos creer los platos que comíamos, exquisitos y en un ambiente muy acogedor y bien ornamentado. Encima los camareros eran simpáticos, el que nos sirvió llevaba una larga coleta, bien peinado con el pelo para atrás, bien vestidos y de muy buenas maneras. El postre remató la jornada. Tras pagar la módica cantidad de 33 euros para todo lo que habíamos comido (4 platos de pasta, 4 bebidas, 2 platos de pollo frito, un calzone y un banana split), nos arrastramos literalmente por la orilla del lago junto a la calle Mariscal Tito hasta nuestro hotel.