Uno de los dueños, Patricia, es hija de Abel, el propietario Granja Elena, una institución gastronómica en Barcelona.
El local es pequeño y coqueto, con unas seis mesas. La pasta, artesanal, es deliciosa, recomendables las papardelle con sepionetas y gambas, el roast-beef de secreto Ibérico, que viene servido sobre una losa de pizarra.
Otras especialidades: Terrina de foie y codorniz con confitura de tomate, arroz cremoso de cochinillo de Segovia confitado, rollo crujiente de ternera con foie fresco y patatas confitadas con romero.
Un detalle de categoría es el surtido de aceites, españoles e italianos, como el frantoio de la Toscana.
El precio, en torno a 40-50€ por persona, dependiendo del vino.