Este restaurante cada año se tiene que renovar debido a que su clientela cada vez es mayor. Su buena cocina, su buen precio, su buen servicio y sobre todo sus magníficas vistas a la playa de urbanova con la ciudad de Alicante de fondo han hecho que el dueño se tenga que esforzar más cada año e incluso que tenga que ir ocupando los locales colindantes para poner más comedores. Aunque sea un restaurante de playa os diré que, aquí en invierno, se mantiene la misma clientela, fiel al buen hacer del dueño, Angel, una persona seria eficiente y volcada completamente en su negocio. Por esto y por más cosas que vosotros podréis disfrutar si llegáis por aquí es una de las mejores opciones de la costa blanca para comerse un buen codillo o sobre todo zamparse cualquier marisco o pescado fresco de la bahía de Alicante, siempre a precios razonables y bien cocinados...