Impresionete este restaurante ,merece la pena pues te traslada a tahilandia, por su decoracion es co mo una ventana a ese pais de hecho abajo en el sotano tiene junto a los lavabos tiene un mini cine con butacas donde proyectan ininterumpidamente.Un reportaje sobre turismo por tahilandia,su menu degustacion esta bastante bien por 37euros aunque la comida tiene un toque occidental.. Pocas especies ya que la comida thilandesas pica mucho y en el thai no pica..Pero esta rica , dispone de una terraza y reservado o zona vip en la plata mas alta pero tengo fotos os lo voy a enseñar todo ,hay un detalle de una ventas con fotografias con arboles si vais alguna vez observar que las ramas de los arboles y hojas se mueven...Haz la reserva con un mes de anticipacion esta muy solicitado ..
El restaurante más bonito en el que he estado nunca, una tienda de flores que también da comida sólo puede desencadenar un perfecto jardín en el centro de Madrid. Os recomiendo pedir el menú de degustación, no hay nada que no merezca la pena y así probaréis distintas cosas.
Lo unico malo, el precio, 36€ con iva sin bebida. (si incluye postre)
Me comentan por aquí: "por fin alguien sube el Thai Gardens a minube". La verdad es que un sitio así no puede faltar en una comunidad de viajeros.
Suscribo todo lo dicho por Lala2, una auténtica "gourmet". Es uno de mis restaurantes favoritos de Madrid. Es cierto que no es el asiático más caro y quizá tampoco sea el mejor (competir con el Asiana es muy dificil), pero el encanto y buen ambiente que ofrece el Thai Gardens lo hacen muy especial.
He ido dos veces y todo lo que he pedido estaba exquisito, ni una sola pega. El trato como en casi todos los asiáticos es excelente. Recomiendo también pedir la cerveza tailandesa, me encantó. La única pega es que resulta imposible ir sin reservar con algunos días de antelación.
También fui a la presentación de una ONG llamada ASHAVARI, en la última planta del restaurante. Es un sitio perfecto para dar cocteles, fiestas, presentaciones...
Como comprenderéis lo recomiendo 100%.
Nunca había estado en un restaurante tailandés, y éste me lo habían recomendado, así que fui a probarlo un fin de semana que estuve en Madrid. Había leído mucho sobre él, y la verdad ¡me encantó!
El restaurante por dentro es una auténtica maravilla, lleno de fuentes, budas, flores y jardines tropicales. Vamos, que parecía que estuvieras en otro mundo! He de decir que cuando yo estuve, el restaurante se ubicada en la C/ Jorge Juan, y ahora ha cambiado al paseo de la Habana, pero mis padres estuvieron cenando el mes pasado en el nuevo local y por las fotos que trajeron, todo sigue la misma línea del anterior.
Los camareros iban vestidos con trajes típicos tailandeses, y el trato fue de lo más educado, amable y correcto, sin llegar a la pedantería. Nos trataron a cuerpo de rey.
Previamente habíamos reservado, pues ya me habían advertido que está siempre a tope de gente. Dado que no teníamos ni idea sobre los platos de cocina tailandesa, no nos complicamos la vida y optamos por pedir el menú degustación para 2 personas. La presentación de los platos fue extraordinaria.
Primeramente nos trajeron varios entrantes, todo en pequeñas cantidades, pero al final ya casi estábamos llenos! Eran: Unas brochetas de pollo marinadas, un pequeño rollito de primavera que estaba buenísimo (y eso que los de los chinos no me gustan nada), unos langostinos a la gabardina cuyo rebozado era pasta de arroz, y unas empanadillas rellenas de carne de cerdo (éstas me gustaron menos por la textura, un poco gelatinosa). Cada cosa iba acompañada de su salsa, que la traían en un cuenquito aparte, y el camarero nos iba explicando con qué se aderezaba cada cosa.
Los segundos platos eran varias cazuelitas que venían sobre una gran fuente, conteniendo: Unos deliciosos langostinos al curry, tallarines de arroz (fue lo que más me gustó), un estofado de buey (para mi gusto estaba muy fuerte, pero no soy significativa porque no me gusta mucho la carne) y pollo, que venía envuelto en una hoja de tamarindo, todo ello acompañado de arroz blanco.
Los postres me desilusionaron un poco, pues consistieron en un pequeño flan de coco (no me gusta el coco) y unas frutas tropicales, que de tropical tenían poco porque era piña, melón y sandía. Luego pedimos un café expresso, y nos quedamos como reyes.
El precio no es barato, unos 50€ por persona, pero volvería a pagarlos sin duda, ya que la comida me encantó, y el ambiente y decoración del lugar me pareció una maravilla. Me pareció un sitio romántico y especial.
Algunos datos:
-Fue seleccionado como el Mejor restaurante de Cocina Extranjera por la guía Gourmetour.
-Fue el primer restaurante de cocina tailandesa en España.
-Tiene otros locales en Barcelona, México, Sao Paulo y Casa Blanca.
-Las materias primas son traídas de Bangkok.
Un lugar para disfrutar de los sabrosos platos de la cocina asiática. Allí elaboran recetas milenarias de la cocina tradicional tailandesa, cabe mencionar que la mayoría de los productos son importados cada semana de Tailandia. Además, el local posee una galería de arte floral para expresar sentimientos a través de diseños exclusivos realizados en flor.