Es mi restaurante favorito en Madrid. El sitio es muy pequeñito, más apto para darte un homenaje que para una cena romántica, porque cuando está lleno es un pelín ruidoso. Sin embargo, la comida bien merece la pena. Hace una fusión de cocina oriental al estilo argentino, con un resultado espectacular. La carta es cortita, pero aún así se hace larga, porque está todo tan rico que no sabes qué elegir...Además, los camareros son muy agradables y siempre dispuestos a aconsejarte. Eso sí, barato, lo que se dice barato no es. Pero hay un menú degustación que para hacerte a la idea está estupendo!
La mejor forma de conocer otras culturas es deleitándose con la gastronomía típica de cada lugar, donde afloran las costumbres y tradiciones milenarias, marcas que se perciben en cada ingrediente, en cada sabor y en cada aroma. De esta manera, quienes visiten este restaurante especializado en cocina asiática disfrutarán de los más sabrosos platos de Vietnam, Corea, Tailandia, Malasia y China.