El centro de Madrid tiene playa
En pleno corazón de Madrid encontramos este curioso restaurante, el Ojalá.
En el barrio de Malasaña comer puede ser una decisión difícil. Hay muchos lugares por descubrir, a cada cual más curioso. Pero, una vez más y como todos los meses, mi amiga y yo nos pusimos en busca y captura del restaurante para el mes de febrero. Le tocó el turno al Ojalá.
Se le podría llamar un lugar más de tapeo que de carta, pero en mi caso y por ser viernes, pudimos disfrutar de un menú al asequible precio de 11.50 € (todo incluido). Me llamó mucho la atención que también sirven un menú express, donde en un mismo plato te sirven el primero y el segundo juntos, bebida y postre después. Éste sale a 8 €.
Tomamos una ensalada con champiñones y barritas de mozarela y de segundo lubina al horno con salteado de verduras o arroz. Todo estaba bueno aunque para mí lo mejor fue el postre: mouse de chocolate blanco con confitura de arándanos...
Una de las cosas más atractivas del Ojalá es su planta baja. En mi caso comí en la parte superior con mesa y silla pero, si te atreves, abajo te encuentras una zona totalmente llena de arena de playa y con cojines en el suelo para sentarse. La verdad es que puede ser muy divertido acudir con amigos y sentarse en plan playero total.
Para mi gusto quizás le falle un poco la atención que recibes (insípida) y la luz, que es todo bastante oscuro. Pero a pesar de ello, hay que vivir nuevas experiencias así que... ¡Adelante!
Sirve para casi todo
Muy buen ambiente y muy buena atención son dos de las cosas que nos podemos encontrar en el Ojalá...
Sirve para casi todo, bien puedes comenzar la noche disfrutando de uno de los mejores mojitos que he probado en Madrid al ritmo de funk, rock o chill out, como también es genial para reuniones en grupo y disfrutar de una riquísima comida o cena.
Hay dos plantas, la de arriba, donde está la barra, también cuenta con mesas para comer, pero si se quiere un ambiente "estival" en cualquier época del año, lo mejor es ir a la planta de abajo donde, acomodados entre cojines y arena de playa, a la luz de las velas y con espacio para cenas en grupo, los camarer@s se encargarán de atender tus peticiones...
La comida es muy variada, desde carnes (las brochetas de jabalí son de infarto) hasta ensaladas tan exquisitas como la de foie, aunque para la primera vez lo mejor es pedir el menú de degustación y así para las próximas ya se va más "encaminado" con respecto al tema culinario.
SORPRENDENTE
Nos llevo una amiga a cenar a este sitio sorprendente cerca de la estación del Tribunal, nos pusieron en una mesita de la planta de arriba, y ya estábamos fascinadas con las luces de las fluorescentes, aunque la luz rosa molestaba un poco a la hora de leer la carta, con la verde genial, pedimos varias tablas de degustación, y nos gusto todo, especialmente las verduras y la mini hamburguesa, la sorpresa llego cuando bajamos a la planta de abajo donde están los baños y vimos la arena, los cojines las mesitas bajitas, que sitio más bonito, recomendable ir con el novio en plan romántico, volvería sin pensarlo. Precio calidad bueno.
Iluminación y suelo especiales
Una de las cosas que más me gustó del Ojalá es su iluminación. Son los mismos dueños de La Musa de La Latina y tienen algo en común, una parte de abajo muy especial: todo el suelo es de arena de playa y se come en unos sillones en el suelo (no es muy cómodo pero sí que es dviertido para una cena de amigos).
En cuanto a la comida un poco de todo: ensaladas variadas, carne, sushi, makis, etc. Y qué buenos los postres.
Muy bonito.
Fui con mi pareja a celebrar nuestro primer aniversario y la verdad nos gustó mucho. Los precios no son muy caros y la comida esta rica, además de transportarte por unas horas a una playa con luz de ambiente. Si reservas para las 8.30 de la tarde, llegas prontito y no sois un grupo muy grande podeis ir sin problemas a la sala de arena.
Deco original
En malasaña se encuentra este resto, puedes estar tomando un mojito o comiendo alguna de sus ensaladas, degustaciones. Muy rico el guacamole. La deco tanto del sitio como de los baños es muy original y la gente currando simpática. Quizás un pelo caro
Para experimentar
Muy aconsejable tanto para ir con amigos como en pareja. Local agradable con decoración especial y tonos de colores divertidos y alegres, la playa de abajo muy original. El personal muy atento a pesar de tener mucho trabajo. La comida muy correcta, son mas bien tapas sencillas, de buena calidad y bien cocinadas. Nuestra experiencia divertida, algo diferente.
De cena
Es bueno se come bien, lo único que no me gusto es que te presionan para que te vayas rápido es decir había pedido una botella de vino y luego de terminar de cenar no pude disfrutar tranquilamente mi botella de vino
Cena en la playa
Cenita genial y a precio razonable en la sala subterránea acondicionada con arena de playa. Camareros agradables y atentos. Cenamos 3 personas a base de platos de cocina marroquí o similar. Aconsejable sin duda.
Especial
La originalidad del local merece una visita. La atención es extraordinaria. La comida es
muy buena, nosotros pedimos la parrilla de verduras y hay muchas judías verdes con tomates cherry y aceitunas en parrilla, nunca lo habría imaginado