Me encantan las terrazas de Madrid en verano, pero la del restaurante Nihil Prius, en plena Calle Alcalá es de las que están, en mi opinión, mejor puestas de toda la ciudad. Y es toda una sorpresa, porque por fuera nadie diría lo que te espera en el interior. La terraza ocupa un fantástico patio interior donde reina la tranquilidad en medio del caos del centro de Madrid.
La sorpresa continúa con la calidad de la comida. Francamente, uno se puede esperar cualquier cosa (mala) en una zona tan turística, a menos de 5 minutos andando de la Cibeles. Y resulta que se come francamente bien, y a un precio razonable. Estupendas las ensaladas (especialmente la de foie, mango y fruta de la pasión) y los segundos. El postre de dulce de leche con frambuesas era espectacular.
De precio salimos a 20 euros compartiendo primero y postre. Realmente un sitio para volver, sin ninguna duda.
En un ambiente minimalista y moderno este local especializado en la cocina de autor con rasgos de cocina italiana invita a degustar sus más originales platos de la mano del chef Marcelo Migoya. El local no puede tener mejor ubicación: se encuentra situado en el centro de Madrid, junto al Banco de España y el Círculo de Bellas Artes. Entre las especialidades que se podrán degustar cabe destacar el gazpacho de fresas y el magret de pato con manzana, entre otras.