Se inauguró como la sucursal barata de Aragón 58, una institución gastronómica en la Avenida de Aragón, pero ya ha conseguido incluso mas clientela. Ambos están ubicados en una zona animada y de moda para tomar copas en la noche valenciana.
La remodelación del local ha sido un acierto, la ampliación con nuevas mesas y moderna decoración ha estado muy conseguida.
Tiene una materia prima de calidad, y una cocina de mercado poco elaborada porque no necesita más. El tomate valenciano dulcísimo con ventresca de atún es una delicia, los chanquetes con huevos fritos y pimientos rojos también, lástima que los chopitos tuviesen bastante arena, todo un fallo.
Un sitio agradable con gente guapa, para cenar y tomar una copa.