El restaurante Inshala es uno de mis favoritos en Madrid, no solo por estar situado en pleno centro de Madrid, a 5 minutos de Ópera, si no por su ambiente. La decoración es muy cálida y se mezclan estilos, aunque domina los tonos tierra y las lámparas de inspiración árabe. La verdad es que el mobiliario es una pasada, aunque si hay algo mejor que el ambiente es la comida. Puedes elegir entre platos japoneses, marroquís, argentinos, italianos y españoles. La verdad que todos están muy buenos pero yo recomiendo el cus-cus, la carne argentina y el queso de cabra.
Aviso que algunos platos pueden resultar algo escasos, como el queso, pero insisto en que todo está delicioso, además es recomendable quedarse con algo de hambre para que te quepan los postres, que están muy muy ricos.
El inconveniente es que es un sitio algo caro: 20-25 euros comiendo bien, con postres incluidos, pero es cierto que te ponen aperitivos muy originales y que a mediodía hay un menú por 10 euros que está muy bien.
Recomiendo este sitio incluso si solo queréis tomaros un té porque tenéis la opción de tomaroslo en mesa o en una zona con cojines en el suelo superchula. Además con los tés te pone profiteroles gratis!!!
Restaurante especializado en las delicias de la cocina multiétnica, entre las que pueden encontrarse platos típicos de todo el mundo: de Japón, Marruecos, España, Italia, México y la cocina criolla sudamericana.