Delicias, placer y relax
Muy cerca de Madrid, una antigua finca convertida en un lugar bucólico, arbolado y bien cuidado. Entrantes esplendidos: suaves y originales revueltos. Carnes suculentas y postres de obrador. Con una historia familiar decorando el entorno cómodo e impecable. Ideal con niños: tiene ludoteca. De lo mejor
Menú siesta, lo mejor.
El rancho es un sitio tranquilo, que da la posibilidad de echarse una siesta después de comer o estar con los peque en el césped jugando un ratin para bajar la comida. Espectacular el cordero! Puedo decir que es uno de los mejores que he probado sin dudas. Los postres sin embargo los dos que probamos no nos gustaron. El trato estupendo y la habitación de la siesta de lo más tranquilo. Para mi ha sido estupendo.