Me lo recomendaron para celebrar mi cumpleaños. Hay que pedir siempre reserva porque esta a tope. Es un restaurante típico catalan , el personal es amable, no es muy caro y el ambiente es muy familiar. Os lo recomiendo.
Platos con ingredientes típicos de de la cocina tradicional, catalana y de mercado, satisface sin dudas a los paladares mas exigentes como así también a los mas curiosos. El servicio es muy bueno, con ambiente cálido.