Real Monasterio de Santa María de Guadalup
Guadalupe quiere decir “río escondido”, y el nombre se aplica a la virgen, al río, y a la localidad del mismo nombre.
La leyenda se remonta al s. XIII cuando a un pastor llamado Gil Cordero se le apareció la virgen, que le indicó dónde encontrar su imagen enterrada al borde del río, que había permanecido escondida durante 5 siglos, porque unos clérigos, escapando de la invasión musulmana, decidieron enterrarla.
Se construyó una ermita en el lugar del descubrimiento, y una pequeña comunidad comenzó a instalarse en sus alrededores.
Las primeras noticias son de 1340, cuando Alfonso XI otorga los terrenos, y en 1347 se menciona el nombre de “Puebla del dicho lugar de Santa María de Guadalupe”. Hoy el pueblo tiene unos 2.500 habitantes y orbita en torno al monasterio.
El monasterio está ocupado por los franciscanos desde 1908, y su abnegado trabajo en la rehabilitación del monasterio llevó a su nombramiento como Patrimonio de la Humanidad en 1993. La visita es obligatoriamente con guía
En la última parte de la visita, el guía pasó el testigo a un monje franciscano, que nos llevó al camarín de la Virgen, una obra barroca de planta octogonal bastante recargada, desde donde se accede al lugar donde se encuentra la imagen de la Virgen, que con un ingenioso sistema rota para que la podemos ver, ya que normalmente está orientada al altar de la iglesia.
Los creyentes pudieron tocar el manto de la virgen y el monje bendijo cruces y otros objetos religiosos que la gente portaban con veneración.
La Reina de la Hispanidad, que es el título que ostenta la Virgen de Guadalupe, es objeto de gran devoción en toda Latinoamérica, y parte de los visitantes eran hispanos, concretamente mexicanos, quizá el país que más venera a la Virgen de Guadalupe.
El Monasterio de Guadalupe (Cáceres,...
El Monasterio de Guadalupe (Cáceres, Extremadura) es una mezcla de varios estilos: Gótico, mudéjar, renacentista, barroco y neoclásico.
Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993.
La imagen de la Virgen de Guadalupe fue escondida, nunca mejor dicho, en el río Guadalupe que significa "río escondido", durante la invasión musulmana. Siglos después, la imagen fue encontrada por un campesino Gil Cordero.
La imagen se puede ver en la sala donde se guardan los tesoros de ésta, mantos de oro, coronas, etc. Es la sala de los complementos de la Virgen, no se pueden hacer fotos en el interior por eso tenéis que ir a verlo. Es una sensación extraña, a pequeña escala de lo que se siente en el Vaticano, asombro e indignación.
Se ofrecen visitas guiadas cada 30 minutos.
En el interior además se pueden visitar varios museos: El de los Bordados, los Miniados, y el de Pintura y Escultura (con obras de Zurbarán, Goya y el Greco entre otros).
Peregrinos entre sierras.
El día 8 de septiembre, después de la misa, se celebró una procesión de la Virgen de Guadalupe, patrona de Extremadura, y nos impactó ver a mujeres y hombres de todas las edades ir de rodillas delante de la imagen cumpliendo algún tipo de promesa por algún favor que sentían haber recibido de su patrona.
El Monasterio está perfectamente atendido por la comunidad de franciscanos capuchinos que lo regentan.
El templo, convertido en Basílica, ofrece estos días un horario de apertura ininterrumpido, recibiendo a los cientos de peregrinos que, a través de unos 13 itinerarios diferentes, acuden andando hasta la Puebla.
El claústro del Monasterio es una espectacular muestra del estilo mudéjar y es de entrada libre.
La pequeña fuente de la plaza pasa...
La pequeña fuente de la plaza pasa inadvertidas al encontrarnos de frente con la impresionante basílica de Santa María de Guadalupe del siglo XIV y Patrimonio de la Humanidad desde 1993.
Esta basílica alberga, en el camarín situado en el centro del altar, a la virgen de Guadalupe: Patrona de Extremadura y Reina de las Américas, una talla del siglo XII.
Resulta curioso, cuando se está rezando en la Basílica a la imagen de la Virgen, que ésta te “dé la espalda”, algo usual. Esto se debe a que el Camarín giratorio permite a los visitantes contemplar la imagen de cerca y poder ver su rostro moreno perteneciente al grupo de Vírgenes Negras de la Europa Occidental del Siglo XII.
Destaca la impresionante fachada de piedra del monasterio, que encaja perfectamente con la arquitectura de todos los edificios colindantes y que rodean la plaza, dándole un aire acogedor con sus tiendas de souvenirs y productos típicos de la zona.
Una auténtica obra maestra.
Poco se puede decir nuevo de un sitio cuya visita es esencial e indispensable cuando vas a Guadalupe.
Éste monasterio es una de las obras más sobrecogedoras que puedes encontrarte, llena de detalles en cualquier lugar donde puedes mirar.
Todas las salas sin excepción tienen elementos que no puedes perderte, es una auténtica obra maestra.
Uno de los monasterios más bonitos.
Una pasada. El pueblo, está situado en la zona de Las Villuercas, y es precioso. Recomiendo probar la "patatera" (una morcilla hecha a base de patata, magro, grasa y pimentón de la Vera) El monasterio es realmente espectacular, patrimonio de la Humanidad. Está repleto de obras artísticas, como las de Zurbarán. la Virgen pertenece al grupo de las "Vírgenes Negras" de la Europa Occidental del siglo XII, supongo que el color se debe al ser tallada en madera de cedro.
El monasterio tiene hospedería. Un paseo por el pueblo y alrededores es imprescindible.
Una mañana en Guadalupe
El monasterio es un sitio maravilloso por fuera pero, sobre todo, por dentro. La sacristía es una preciosidad y también el claustro.
Además guarda en su interior obras de arte únicas, incluyendo una escultura atribuida a Miguel Ángel, un cuadro de Goya, varios Rubens y también obras de Zurbarán.
En conclusión, merece mucho la pena visitarlo. Me ha encantado.
Viaje con mi familia al Parador de Guadalupe
Un viaje inolvidable a Extremadura. Nuestra primera parada fue Guadalupe y la segunda Trujillo. Visitamos Cáceres, Plasencia, Parque Nacional de Monfragüe, etc. La experiencia de contemplar las dehesas extremeñas es alucinante.
Un viaje inolvidable a Extremadura. Nuestra primera parada fue Guadalupe y la segunda Trujillo. Visitamos Cáceres, Plasencia, Parque Nacional de Monfragüe, etc. La experiencia de contemplar las dehesas extremeñas es alucinante.
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