Este Monasterio cuenta con una hospedería, abierta todo el año, para aquellas personas que necesitan encontrarse a sí mismos o a Dios. Y ofrecen, por o tanto, los servicios adecuados a este tipo de demandas. Además de diez habitaciones habilitadas con estos fines, también hay salas y despachos, así como otro tipo de espacios.
Asímismo, cuentan con dos talleres: Uno de encuadernación artesanal y otro de restauración de libros y documentos.