Es sin duda a lo primero que se viene aquí, a ver el muelle; pequeño, colorido, coqueto y con olor de antaño es una pequeña sorpresa que nos tiene guardado el pueblo. Es un puertecito natural, de aguas turquesas, decorado con muchísimo cariño y con gran gusto por sus habitantes. La grán mayoría de estos tienen, o bien su barquita, o bien su barco pesquero de pequeñas dimensiones. Todos cuidan sus embarcaciones con mucho mimo. Eso al final se vé reflejado en forma de, este precioso muelle....