Luego después de conocer la encantadora Benagil salimos en coche para buscar otros rincones de Algarve. Entramos en la Praia de Albandeira. Con acceso un poco complicado, típico de los locales más paradisíacos, hemos encontrado una playa muy guapa. Salí por un atajo sobre las rocas hasta que monté el trípode y pude sacar las siguientes fotografías.