El primer encargo del ayuntamiento a Gaudí
En una de las plazas emblemáticas de Barcelona pasan desapercibidas unos de los primeros encargos de Gaudí realizado por el Ayuntamiento de Barcelona: Las farolas o fanals!. Después vinieron más encargos, como la reforma de la sala del Consell de Cent (que pocos conocen), entre otros.
Si como yo eres un viajero curioso, intenta localizar estas bellísimas farolas de diseño casi "marciano" en mitad de la Plaza Real. Por cierto, lugar único, lleno de vida, con infinitos restaurantes, bares, terrazas e incluso una bella fuente en su interior. Pero, para mi, lo destacable son estas increibles farolas que después se repiten en otra interesante plaza de Barcelona: Pla del Palau. No está muy lejos un lugar de otro y se puede hacer un interesante paseo para poder ver estos modernos diseños.
Todas las farolas acaban con un casco alado, aquí Gaudí quiso destacar el auge comercial que a finales del XIX estaba teniendo la burguesa ciudad condal.
Bellísimas farolas que enganchan a cualquier hora del día, pero que resaltan su esplendor y el de las plazas donde están ubicadas por la noche, cuando se encienden ;-).
Nota: la Plaza Real es un escenario muy fotografiado y de gran reclamo para la publicidad, últimamente he visto muchos anuncios hechos aquí. Lugar donde uno encuentra muy buen ambiente para charlar con turistas, gente de aquí y de allá, todo bajo la atenta mirada de las preciosas farolas gaudianas.
El corazón del Barrio Gótico
Uno de los lugares de visita obligada cuando se está en Barcelona es la Plaza Real. Las razones para ello sobran, pero una de ellas es su ubicación a pocos metros del extremo izquierdo de la Rambla.
Esta plaza de forma rectangular sirve de punto de encuentro y de descanso para mucha gente, por lo céntrico de su localización y por su popularidad.
En el centro de ella se sitúa la llamada fuente de las Tres Gracias, donde muchos se toman un descanso luego de una buena caminata diurna o se toman algo para calentar el cuerpo previo a una buena fiesta en alguno de loes clubes y bares que se encuentran a su alrededor.
Las terrazas que circundan la plaza son perfectas para una cena al más puro estilo del turismo tradicional de la mediana edad, lo mejor es usar la plaza como punto de encuentro y de excusa para conocer gente, especialmente de noche.
Su decoración consta de verdaderas palmeras que dan un aire tropical al lugar, también hay unas farolas diseñadas por el arquitecto catalán Antonio Gaudí.
Estar aquí es sentirse en el corazón del Barrio Gótico de Barcelona, una sensación imprescindible y multicultural.
Punto de reunión
Es uno de los rincones más originales y pictóricos de Barcelona
De forma cuadrada y rodeada toda ella por edificios con soportales, esta plaza es un punto de reunión de artistas y de bohemios. Es más, en los pisos que dan a la plaza viven algunos de los cantautores de más renombre de Catalunya
La plaza tiene muchos aspectos que es preciso remarcar:
- En primer lugar el aspecto turístico. En una buena parte de los bajos hay toda clase de bares y de restaurantes. En particular, uno de ellos, de la cadena de la Mamasita, presenta siempre una cola para entrar que ya se ha convertido en una de las estampas típicas del lugar.
- En segundo lugar es, también, punto de concentración de vagabundos y pedigüeños.
- Finalmente, al haber en sus alrededores varios "tablaos flamencos" y salas musicales, es, también, lugar de paso obligado para llegar a estos establecimientos.
Siempre pasa algo
Una plaza mítica del corazón de Barcelona. Con sus palmeras, todos los cafés que la rodean, la Plaza Real es una plaza muy agradable para descansar después de las visitas del Barrio Gótico que la rodea. Estamos a unos cien metros de las Ramblas. Todavía se oye el ruido, se ve la gente pasar, se miran los artistas callejeros que imitan a las estrellas del fútbol o hacen trucos de magia para ganarse la vida durante un verano catalán.
La plaza es cuadrangular, y las esquinas se llenan según la orientación del sol, a las horas más calientes. Una vez llega el atardecer, se anima hasta muy tarde en la noche. Tiene una bella fuente en su centro, que se llama la fuente de las Tres Gracias. Los faroles, fanals en catalán, son del artista Antoni Gaudi.
Es un lugar bastante turístico y los restaurantes alrededor suelen ser caros. Hay un espectáculo de flamenco cada noche en uno de ellos, por 8 euros, un poco corto para mi gusto. Pero siempre pasa algo en la plaza, una exposición al aire libre, un espectáculo, un drama, hasta música mariachi, ya que la plaza está hermanada con la plaza Garibaldi de México D.F.
Mi preferida
Confieso que de todas las plazas del Barrio Gótico de Barcelona ésta es mi preferida. El sitio, cerrado por los cuatro lados por estupendos edificios de varias plantas, es originario de mediados del siglo XIX. Distinguida y elegante, sombreada por enhiestas palmeras, la Plaza Real está salpicada de restaurantes que extienden sus terrazas por las profundas galerías.
Muy cerca de las Ramblas
A media altura de las Ramblas, hacia el este, encontramos esta plaza, que con sus altas palmeras nos traslada a una ciudad colonial de Cuba o Colombia. Quizás por eso está hermanada con la Plaza Garibaldi de Ciudad de México.
El desconcierto por el cambio de estilo se ve agrabado por las farolas de Gaudí, uno de sus primeros encargos, pero aún así parecen unas farolas marcianas.
Una buena plaza para hacer un alto en nuestro camino recorriendo las Ramblas.
Mucho ambiente y restaurantes
Sitio ideal para tomar algo y/o cenar, especialmente en verano. Hay muchas terrazas donde sentarse y una gran variedad de restaurantes. Mucha gente hace vida en la plaza con sus propias terrazas y sentada en el suelo. La recomiendo a todos aquellos que visiten Barcelona. Además, arquitectónicamente es muy bonita y está muy cerca de Las Ramblas y de Plaza Cataluña. Como curiosidad, en esta plaza se rodó una escena de El Perfume.
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