Si se pudiera conocer una ciudad visitando un único lugar, ese sería el caso de Jemaa El-fna, es el propio corazón de Marrakech. Sin su plaza esta ciudad no pasaría sino por una más del amplio muestrario marroquí. Sin embargo es en esta plaza donde se aprecia cada uno de los latidos de la ciudad, su mercado, sus animales, sus cuentacuentos y malabarístas, músico, doctores, charlatanes, restaurantes, todo lo que desee tu imaginación lo encontrará aquí.
Daniele Petazzoni
dijo:
Esta enorme plaza (patrimonio cultural de la Unesco) es impresionante, una plaza viva que se transforma a lo largo del día. Por la mañana se puebla de puestos de vendedores de zumo, por la tarde se convierte en un lugar poblado por cuentacuentos, encantadores de serpientes y otros artistas, y por la noche se transforma en un enorme restaurante con infinidad de puestos de comida donde sentarse a disfrutar de la comida marroquí.
El centro neurálgico de la ciudad antigua. En el centro de la medina, de ella parten en forma radial todas las calles que se dirigen a cada uno de sus vértices. El bullicio que se respira en ella es impresionante. Encantadores de serpientes, saltimbanquis mostrandos su destreza con sus espectaculares saltos, monos que se dejan fotografiar con los turistas, contadores de cuentos, mujeres que imprimen en cualquier lugar de tu cuerpo artísticos dibujos con henna, numerosos puestos donde degustar un helado zumo de naranja, puestos de comida donde saciar el hambre por un módico precio, restaurantes a su alrededor con terrazas elevadas desde donde se contempla una preciosa perspectiva de lo que acontece en la plaza. En resumen, un lugar único en el mundo por su variopinta actividad.
Visitando esta plaza se confirma que la forma de ganarse la vida depende del ingenio. Toda ella parece un circo en la que es muy dificil caminar sin pararse a cada paso a contemplar algún espectáculo: Bailarines de toda clase, monos, mujeres pintando con henna, puestos de comida, de zumos, venta de baratijas, juegos, encantadores de serpientes, camareros liándonos para que comamos en su chiringuito, etc... Desde que el sol empieza a ponerse hasta bien entrada la noche, la plaza es un hervidero de gente ofreciendo espectáculo.
Esta plaza de Marrakech llena de vida, no sirve para hacerte una idea con verla en fotos y que te cuenten cómo es, es una plaza para sentirla, para vivirla, escuchando y percibiendo su olor. Es un enorme escenario al aire libre de 150 metros por 100, donde se puede encontrar de todo. Es una plaza mágica la cual se transforma dependiendo del momento del día. Es distinta verla por la mañana, por la tarde o por la noche. Por la mañana, se trata de un gran mercado, con tenderetes, toldos de colores y un amplio abanico multicolor de frutas, verduras, legumbres, especias y montañas de té. Allí es típico tomar té a menta. Desde esta plaza puedes adentrarte en los suq (hablo de esto en otro rincón).
Por la tarde lo que más llama la atención son los encantadores de serpientes pero no hay que intentar hacerles fotos, por muy lejos que te pongas, si no quieres encontrarte con una serpiente al cuello y el encantador pidiéndote dinero para hacerte una foto con él y con la serpiente. Encima pretende ponerte la cabeza de la serpiente en tu frente alegando que trae buena suerte. Esta plaza es todo un espectáculo gratuito (o por algunas si quieres darles), porque además de los encantadores de serpientes están los bailarines de gnawa, los ritmos de los tambores, los amaestradores de monos y también los aguadores, que venden agua y se les distingue por su traje típico de color rojo, con camisa blanca y un gran sombrero del que cuelgan cordones de tela.
Y llegada la noche, se encienden los faroles de gas que hacen que la plaza esté especialmente encantadora. Cientos de bombillas cuelgan en torno a tenderetes y tiendas. La plaza se llena de humo y de aromas de comida. Para comer algo aquí, es el mejor momento, y tienes varios pequeños restaurantes que se montan por la noche donde puedes probar cualquiera de las especialidades de la cocina marroquí.
Sólo me queda hacer una pequeña advertencia para evitar algún que otro susto. Es frecuente que las mujeres allí hagan tatuajes de henna, y te los hacen con una jeringa, pero pueden acercarse de repente a ti con el jeringa y darte un susto, pero sólo quieren hacerte el tatuaje.
A mí esta plaza me encantó, tiene algo especial, recomiendo su visita alguna vez en la vida.
En vuestra visita a marrakech no os teneis que perder la visita nocturna a la Place Jamaa el-Fna. Os recomiendo que os toméis un té en una de las terrazas (en la planta superior) que hay en los bares que circundan la plaza a las 11 más o menos de la noche mientras observais el bullicio que se va formando progresivamente... Encantadores de serpientes, chiringuitos que surgen de la nada, venta de zumos, monos, mujeres que pintan con henna... Y sobretodo mucha labia para enganchar al turista desprevenido que no sabe dónde cenar y cobrarle mucho más de lo que cobran en los restaurantes de los alredores... (en el fondo creo que es un "pequeño timo" por el que todo turista debe pasar en su iniciación al mundo árabe :D)
Cómo sé que vale más una imagen que mil palabras os dejo un video que tomé.
La plaza Jemaa-el-Fna es el punto de referencia de la vida social y callejera de Marrakech: Todo gira a su alrededor, incluso si preguntas a los habitantes de esta seductora ciudad por “la plaza” ellos siempre te indicarán hacia la plaza Jemaa-el-Fna sin dudarlo.
En 2001 la UNESCO la nombró Patrimonio Oral de la Humanidad.
Se trata de una enorme plaza peatonal justo al lado de los zocos, en la medina, en donde a partir de las 5 ó 6 de la tarde empieza a llenarse de vendedores de zumos naturales, frutos secos, mujeres que hacen henna, encantadores de serpientes, músicos, vendedores ambulantes, taxistas, adivinadoras, paseantes, turistas y hasta dentistas.
Además, está rodeada de mezquitas y la llamada a la oración se convierte en todo un espectáculo, ya que cada vez que se produce (cinco veces al día) se extiende por toda la plaza y la medina mientras los músicos dejan de tocar.
Los cafés más famosos de la ciudad están aquí: El Café de France, el Argana…con terrazas desde donde tomarse un té a la menta o cenar mirando hacia la plaza es casi obligatorio.
A la hora de cenar también se montan restaurantes provisionales que ofrecen pinchos de carne y verduras o cuscús.
Es especialmente recomendable durante la puesta de sol, para cenar y durante las llamadas a la oración.
Es una gran plaza que todo el día se encuentra llena de actividad y de gente, siempre hay vendedores de zumos, de frutos secos y de plantas. A partir de la tarde, aparecen los que montan los tenderetes de comida, y la plaza humea. A la vez están los contadores de cuentos, los juegos, las mujeres que pintan con henna. Esta plaza está declarada por la UNESCO como patrimonio oral de la humanidad. Casi todas las casas que rodean la plaza son sitios de comida y cafetines y suelen tener terraza, para ver la plaza desde arriba.
Davidmm
dijo:
Paulinette
dijo:
Paulinette
dijo:
La plaza Jema el Fnaa es la plaza central de Marrakech, en Marruecos, y un lugar nombrado por la UNESCO “de tradición oral”. Vienen los Gnaouas, un grupo de músicos de la región, a tocar música y tambores, al límite de transe, domadores de serpientes o de monos, se cuentan cuentos , se baila y se come hasta muy tarde en la noche.
De día, la plaza, que está al lado de la Kutubia, está casi vacía, por el calor, y llena de tráfico. Al atardecer empiezan a poner mesas y bancos, sacan comida, asan carnes y preparan cuscús. A lo largo del día, siempre hay carretas llenas de naranjas que te exprimen un delicioso jugo al instante para 3 Dh. Lo puedes acompañar de dátiles y pasteles típicos.
Pero es al atardecer que llega la gente local, a juntarse, a compartir, gente que ha llegado del desierto a vender sus tejidos o todos tipos de bichos y especies que te van a curar de todo, las familias vienen a comer, y el momento más animado del año es durante el mes de ramadán, que la gente no ha comido de todo el día y viene a restaurarse en la plaza antes de otro día de ayuno.
Esta es una plaza que no te puedes perder en Marrakech. Aquí está el zoco, las serpientes. El ambiente es paradíjico y enseguida nos vemos envueltos por este ambiente de locura que se vuelve familiar al moemnto, sin mebargo, solemos estar acorralados por los vendedores. Las personas que busquen tranquilidad y los claustrofóbicos deben abstenirse de venir aquí. ¡Este es el mejor sitio para observar desde dentro al vida marroquí!
Francois
dijo: