Una piscina de agua salada
Os voy a descubrir otra playita preciosa de la costa llanisca. Está en el pueblo de Cué, al que se llega desde Llanes por la carretera que lleva a la playa de Toró. Una vez que llegas al pueblo, atraviesas una zona que es muy estrechita y a continuación a la izda, escrito en la pared de una casa, está la indicación a la playa. Sigues por un camino que te lleva al aparcamiento. Dejas el coche ahí, y a continuación bajas por el camino unos 400m hasta la playa.
La playa en marea alta casi no tiene arena, sólo un trocito a la entrada, pero es una inmensa piscina de agua salada donde bañarse en las frías aguas cantábricas.
Recientemente, han habilitado justo encima de la playa un campo verde, donde poner las toallas y tomar el sol. También hay una zona de merendero.
De verdad que merece la pena que la visiteis. Además la vista desde el aparcamiento es preciosa.
Una playa increíble
A pesar de que Asturias tiene unas playas maravillosas, muchas de ellas pequeñas playas rodeadas de grandes acantilados que las hace muy pintorescas, la Playa de Cué me encantó.
Tras llegar, no sin perdernos unas cuantas veces antes, y aparcar el coche un poco por debajo del restaurante que hay, bajamos a pie hasta la playa y a medida que más nos acercábamos más se iba oyendo las expresiones de asombro por sus aguas cristalinas y la grandísima belleza del entorna natural en el que se encuentra.
Para tomar el sol existe una parte muy muy pequeña de arena en marea baja y una zona de pradera más amplia por encima de la playa con una fuente y papeleras.
La recomiendo a todo el mundo que se encuentre por la zona, no les defraudará.