Es la plaza central de la ciudad, es preciosa, es una de esas plazas que ves y que las ves en blanco y negro, como antiguas. La catedral la preside, aunque como estab siendo restaurada la vimos cubierta de andamios y telas que la tapaban. Llegamos y estaba llena de gente, andando de un lado a otro sin parar, miles y miles de palomas, y de "panisottos" que son los vendedores de maíz para tirarles a las palomas o ponerselo en la palma y que vengan cientos a comer de tu mano.
Es un agobio, al menos para mí, que no me gustan demasiado.
En uno de los lados también está la entrada a las galerías vittorio-emmanuelle. En las galerías hay uy toro dibujado en el suelo, y dice la leyenda que trae suerte girar con el tacón encima de los testículos del toro. Lo hacía todo el mundo, pero a mí me dio penita el pobre toro, aunque estuviera dibujado.
Vale la pena visitar la plaza, por qué todos los elementos que la componen, crean un complejo arquitectónico precioso, pues eso, de foto en blanco y negro.