Es la residencia de la familia real danesa desde 1794, en pleno centro de Copenhague, son cuatro impresionantes edificios de estilo rococó que se empezaron a construir en 1750 y se acabaron de edificar en 1768. Podría decirse que junto a la sirenita famosa es el monumento más visitado de la ciudad. Se puede visitar lógicamente sólo una parte del palacio.