Areniscas rojas, pinares y pinturas
Al suroeste de Teruel, surge la Sierra de Albarracín, un conjunto paisajístico y cultural realmente sorprendente, dominado por un extenso pinar, que da nombre al Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno de Albarracín.
Este espacio natural, ocupa los términos municipales de Álbarracín, Bezas y Gea de Albarracín, abarcando una extensión de 3335 hectáreas, cuya altura oscila entre los 1.095 metros en el barranco de Tobías y los 1.602 metros en el Cerro de la Cruz de Montoyo.
En el año 1995, fue declarada oficialmente como espacio protegido, dadas sus extraordinarias peculiaridades vegetales, faunísticas y geológicas, lo que implica, un régimen jurídico para reconocer y proteger ese conjunto de valores. Al mismo tiempo, se regulan los usos y actividades en la zona, compatibilizando el tradicional aprovechamiento de los bosques, la ganadería y la agricultura con la protección al medio ambiente.
Recorrer este espacio natural, supone conocer espectaculares parajes dominados por una geología de areniscas rojas y compactos conglomerados, que son los suelos donde se desarrolla el extenso y peculiar pinar de ródeno, pero además, a la declaración de la figura de protección natural, que acoge a todo este territorio, hay que sumar el enorme interés cultural e histórico de la zona, especialmente, por la presencia de un conjunto de pinturas rupestres, que hicieron que definitivamente se creara la figura de Parque Cultural de Albarracín.